Diseñamos, construimos y mantenemos el software que tu negocio necesita. Sin inversión inicial, sin equipo técnico propio y sin proyectos eternos.
Primera reunión sin compromiso. Te decimos si podemos ayudarte, y si no, también.
Excels que solo entiende una persona. Datos que se copian a mano de un sitio a otro. Tres programas que no se hablan entre ellos. Funciona, pero cada día cuesta un poco más.
Pediste algo a medida y el número no tenía ningún sentido para el tamaño de tu empresa. Y encima con seis meses de plazo y sin garantías.
Se hizo hace quince años, va sobre un servidor que da miedo tocar, y quien lo programó ya no está. Cambiarlo da vértigo. No cambiarlo, más.
Sin letra pequeña ni fases interminables. Esto es todo lo que hay:
Nos sentamos contigo y entendemos cómo trabajas de verdad: qué te hace perder tiempo, qué se te escapa, qué te gustaría poder ver de un vistazo. Sin tecnicismos.
Qué vamos a construir, en cuánto tiempo y cuánto cuesta al mes. Un número cerrado. Si no te encaja, no pasa nada.
Nuestra factoría de software desarrolla, prueba y despliega en semanas. Nosotros nos ocupamos de todo: no necesitas informático ni servidor ni saber qué es un despliegue.
Tu negocio cambia y tu software también. Mantenimiento, soporte y mejoras entran en la cuota, mes tras mes.
Piensa en el renting de tu furgoneta. Pagas al mes, la usas, y de revisiones, averías y papeleo se ocupa otro. Esto es lo mismo, pero con tu software.
Sin inversión inicial. Sin facturas sorpresa. Sin tener que pedir presupuesto cada vez que necesitas un cambio.
Con plazo, sin trampa: al terminarlo el software es tuyo. Y tus datos, siempre.
Cada mes reservamos capacidad de nuestra factoría para tus mejoras. ¿Necesitas un campo nuevo, otro informe, un aviso automático, un cambio en un proceso? Lo pides y se hace. Sin presupuesto de por medio, sin esperar a que "toque".
Es lo que haría tu departamento de informática, si lo tuvieras.
No vendemos un programa enlatado al que tengas que adaptarte. Partimos de tus procesos.
Presupuestos, pedidos, partes de trabajo, stock, clientes, facturación interna. Todo en un sitio y con la lógica de tu empresa, no la de otra.
Que puedan consultar su estado, sus documentos o sus pedidos sin llamarte por teléfono. Menos interrupciones para ti, mejor servicio para ellos.
Todo eso que alguien hace a mano cada semana porque siempre se ha hecho así. Se puede automatizar y liberar ese tiempo.
Que tu web hable con tu almacén. Que tu ERP hable con tu contabilidad. Que dejes de copiar datos de una pantalla a otra.
Para tu equipo de campo, de reparto o de instalación. En el móvil, funcionando también sin cobertura.
Los números de tu negocio actualizados, sin esperar a fin de mes ni a que alguien te monte el Excel.
Tu programa antiguo funciona. Ese no es el problema.
El problema es que ya no lo mantiene nadie, que cada cambio es una odisea, que no se conecta con nada moderno y que un día dejará de arrancar. Y mientras tanto, dentro tiene veinte años de datos de tu empresa.
Cambiarlo no tiene por qué ser un salto al vacío.
Entendemos qué hace tu sistema actual, qué se usa de verdad y qué lleva años ahí sin que nadie lo abra.
El nuevo y el viejo funcionando a la vez. Nada se apaga hasta que lo nuevo está probado y tu equipo está cómodo.
Tu histórico completo migrado y verificado. No empiezas de cero: empiezas con todo lo que ya tenías.
Sin parar la operación. Sin fines de semana de infarto.
| Desarrollo tradicional | Software enlatado | Brabier | |
|---|---|---|---|
| Inversión inicial | Muy alta | Baja | Ninguna |
| Se adapta a tu forma de trabajar | Sí | No, te adaptas tú | Sí |
| Tiempo hasta tenerlo funcionando | Meses o años | Inmediato | Semanas |
| Quién lo mantiene después | Lo negocias aparte | El fabricante, a su ritmo | Nosotros, incluido |
| Cambios y mejoras | Presupuesto cada vez | Si lo piden muchos | Incluidos en la cuota |
| Si crece tu empresa | Otro proyecto | Cambias de programa | Evoluciona contigo |
Si te falta alguna, pregúntanosla directamente en la primera reunión.
Depende del tamaño de lo que necesites, y por eso no ponemos precios en la web: sería mentirte. Lo que sí te garantizamos es un número cerrado antes de empezar, sin inversión inicial y sin facturas por sorpresa. En la primera reunión salimos con una horquilla clara.
No. Contratas por un plazo, como en un renting, y al terminarlo el software es tuyo con su código fuente y licencia permanente. Si en algún momento quieres salir antes, también hay forma de hacerlo — te la explicamos con detalle antes de firmar nada.
Y tus datos son tuyos siempre, desde el primer día. Te los llevas exportados cuando quieras, pase lo que pase.
Semanas, no meses. Una solución sencilla puede estar funcionando en pocas semanas; una más completa, en un par de meses. Te damos la fecha por escrito antes de empezar.
Es una pregunta justa y la respuesta es un servicio de depósito de código: dejamos el código fuente de tu solución en manos de un tercero independiente, con instrucciones de entregártelo si Brabier cesa su actividad. Tu negocio no depende de que nosotros sigamos aquí.
En servidores en la Unión Europea, cumpliendo el RGPD. Son tuyos, no los compartimos ni los usamos para nada que no sea prestarte el servicio, y firmamos el contrato de tratamiento de datos correspondiente.
Sí, y no lo escondemos. Nuestra factoría se apoya en IA para construir y probar software mucho más rápido de lo que sería posible a mano — por eso podemos ofrecerte esto por una cuota mensual en lugar de por un presupuesto de cinco cifras.
Lo que no cambia es que detrás hay personas revisando, probando y respondiendo del resultado. Tú no tienes que saber nada de IA ni preocuparte por ella. Recibes software que funciona y alguien a quien llamar.
Los que necesita un negocio como el tuyo funcionando con normalidad. Cada mes reservamos capacidad de nuestra factoría para tus mejoras, y si un mes te sobra y al siguiente te viene un pico, lo hablamos y lo ajustamos.
No es una barra libre para reescribir el sistema entero cada trimestre — eso sería otro proyecto y te lo diríamos —, pero tampoco vas contando. En la práctica, casi nadie llega al límite.
Casi siempre sí. Es de las cosas que más hacemos. En la primera reunión miramos qué tienes y te decimos con franqueza qué es viable y qué no.
Una llamada de veinte minutos y te decimos si podemos ayudarte. Si vemos que no somos lo que buscas, te lo diremos igual de claro.
¿Prefieres directamente? Escríbenos a info@brabier.com.